derechos humanos
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios... Artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
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Declaración Universal de los Derechos Humanos- Han pasado más de cincuenta años desde la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero la realidad demuestra que no hay nada que celebrar. La violación de los derechos más elementales de la persona sigue siendo un hecho en muchos lugares del planeta. Es más, aún hoy en día hay personas que tienen como función perfeccionar instrumentos de tortura cada vez más sofisticados con el objetivo de incrementar el sufrimiento de la víctima sin dejar evidencias físicas. Extremos como este hacen que la conmemoración anual de la Declaración, que se ha venido celebrando cada 10 de diciembre desde 1948, se haya convertido por encima de todo en una jornada de denuncia y reivindicación. ¿Por qué universal?- La universalidad de los derechos humanos ha sido y sigue siendo una cuestión polémica. Algunas voces -y no solamente gobiernos culpables de violar la Declaración- han señalado que este texto es básicamente un documento elaborado durante la creación de las Naciones Unidas, momento en que Occidente dominaba dicho organismo y que, por lo tanto, refleja una forma occidentalizada de entender la defensa de los derechos humanos. Sin embargo, esta crítica queda contrarrestada por otras perspectivas no occidentales, como la Declaración Islámica de los Derechos Humanos, que acepta un poso de principios compartidos que va más allá de las diferencias culturales. Una visión también compartida por las víctimas de violaciones de los Derechos Humanos y activistas de todo el mundo que les apoyan. Derechos políticos, pero también económicos y sociales- Existen dos instrumentos que ofrecen cobertura legal a la Declaración Universal de los Derechos Humanos: el Convenio internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR), por un lado, y el Convenio internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR) por el otro. Durante muchos años, los abusos cometidos a los derechos humanos se han venido entendiendo sobre todo como casos de tortura, detenciones arbitrarias o ejecuciones extrajudiciales, esto es, casos mayoritariamente vinculados a motivos políticos y civiles. Pero cada vez resulta más evidente la conexión entre los derechos humanos y aspectos económicos y sociales. Así, los activistas han ampliado el campo de la denuncia, abarcando aspectos que van desde el derecho a la alimentación hasta los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, todos ellos contemplados en la Declaración. Defensores de los Derechos Humanos- Son personas individuales o grupos que denuncian públicamente violaciones como la tortura o las desapariciones en su país, y presionan a sus gobiernos para que cumplan con las obligaciones contraídas en los tratados internacionales. Suelen hablar en nombre de los colectivos sociales marginados, los niños, los indígenas y los pobres. Su función ha ido tomado fuerza en los últimos años. Tanto es así que la resolución anual de 2000 de la Comisión de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos votó que se estableciera una figura especial encargada especialmente de velar por el cumplimiento de la Declaración de 1998 sobre Activistas de Derechos Humanos. La nueva economía- Las ONG también observan de cerca a los nuevos movimentos económicos, ante el temor de que el nuevo sistema globalizado excluya a importantes colectivos de personas. De hecho, tienen precedentes que no resultan muy alentadores, como el comercio internacional de diamantes en Angola y Sierra Leona -comercio que ha alimentado guerras civiles- o las nuevas oleadas migratorias de personas en busca de unas mínimas condiciones de vida y que no cuentan con ninguna garantía para conseguir un trabajo digno fuera de su país. Situaciones, todas ellas, que ya forman parte de la agenda de trabajo de las organizaciones de defensa de los Derechos Humanos para el siglo XXI. Este artículo ha sido elaborado por Mònica Costa, periodista especializada en Derechos Humanos, y actualizado por Anna Guerrero, periodista especializada en Nuevas Tecnologías y Solidaridad. ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: DICIEMBRE 2003 |



